{"id":5083,"date":"2023-09-15T19:14:16","date_gmt":"2023-09-15T19:14:16","guid":{"rendered":"https:\/\/conquistadoresdelreino.com\/biblioteca\/?p=5083"},"modified":"2023-09-15T19:14:51","modified_gmt":"2023-09-15T19:14:51","slug":"libres-de-iniquidad-1-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conquistadoresdelreino.com\/biblioteca\/libres-de-iniquidad-1-parte\/","title":{"rendered":"LIBRES DE INIQUIDAD 1\u00b0 Parte"},"content":{"rendered":"<div style=\"\" class=\"wpavefrsz wpavefrsz-shortcode wpavefrsz-theme-light\"><span class=\"wpavefrsz-text\" aria-label=\"\"><\/span><span class=\"wpavefrsz-minus dashicons dashicons-minus\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Disminuir el tama\u00f1o del texto\" title=\"Disminuir el tama\u00f1o del texto\" role=\"button\"><\/span><span class=\"wpavefrsz-plus dashicons dashicons-plus\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Aumentar el tama\u00f1o del texto\" title=\"Aumentar el tama\u00f1o del texto\" role=\"button\"><\/span><span class=\"wpavefrsz-reset dashicons dashicons-image-rotate\" tabindex=\"0\" aria-label=\"Reset text size\" title=\"Reset text size\" role=\"button\"><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>LIBRES DE INIQUIDAD 1\u00b0 Parte<\/strong><\/p>\n<p>Comenzaremos diciendo que no existe iniquidad en Dios.<\/p>\n<p>Deuteronomio 32:4-5<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en \u00e9l; es justo y recto. La corrupci\u00f3n no es suya; de sus hijos es la mancha, generaci\u00f3n torcida y perversa.\u201d<\/p>\n<p>Si la mancha es de los hijos y no de Dios, si la torcedura es nuestra y somos generaci\u00f3n perversa \u00bfDe d\u00f3nde la adquirimos?<\/p>\n<p>Cuando Dios cre\u00f3 a Luzbel en el cielo, lo hizo para que dirigiera la alabanza y la adoraci\u00f3n, para que comandara a los querubines en el cielo, y todo era perfecto; hasta que la iniquidad subi\u00f3 a su coraz\u00f3n, y fue lleno de maldad, la cual fue dada a luz en forma de rebeli\u00f3n y altivez.<\/p>\n<p>Luzbel lleg\u00f3 a hacerlo tan bien, que quiso la alabanza y la adoraci\u00f3n para s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Este ser creado por Dios ahora se volv\u00eda contra su Creador, convirti\u00e9ndose en fuente de maldad, de iniquidad, de torcedura, de transgresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Ezequiel 28:14-16<\/p>\n<p>\u201cT\u00fa, querub\u00edn grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, all\u00ed estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el d\u00eda que fuiste creado, hasta que se hall\u00f3 en t\u00ed maldad. A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que te ech\u00e9 del monte de Dios, y te arroj\u00e9 de entre las piedras de fuego, oh querub\u00edn protector.\u201d<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que Luzbel fue lleno de iniquidad y por eso pec\u00f3. De esa manera, la serpiente antigua (antes Luzbel) tent\u00f3 y enga\u00f1\u00f3 a la mujer y esta a su vez tent\u00f3 y sedujo al var\u00f3n; el g\u00e9nero humano, el hombre creado por Dios a Su imagen y semejanza fue ahora tambi\u00e9n infectado de iniquidad.<\/p>\n<ul>\n<li>\u300bDe aqu\u00ed en adelante, cada ser humano fue concebido y engendrado bajo iniquidad y pecado:<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Salmos 51:5<\/p>\n<p>\u201cHe aqu\u00ed, en maldad he sido formado, y en pecado me concibi\u00f3 mi madre.\u201d<\/p>\n<p>Job 15: 14-16<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 cosa es el hombre para que sea limpio, Y para que se justifique el nacido de mujer? He aqu\u00ed, en sus santos no conf\u00eda, Y ni aun los cielos son limpios delante de sus ojos; \u00bfCu\u00e1nto menos el hombre abominable y vil, Que bebe la iniquidad como agua?\u201d<\/p>\n<p>No hay ni uno de los engendrados de carne y sangre que pueda decir que ha nacido limpio.<\/p>\n<p>La iniquidad vino en nuestros tu\u00e9tanos, en nuestro hombre interior, en nuestros miembros. No hay nadie que pueda decir \u201cyo era bueno\u201d, porque la maldad vino cincelada en nosotros.<\/p>\n<p>La iniquidad es la esencia de maldad adherida en nuestro interior, la que nos mueve a realizar actos que ofenden a Dios y se llaman pecado. Nuestro coraz\u00f3n y nuestra mente maquinan iniquidad.<\/p>\n<p>Salmos 58:1-2<\/p>\n<p>\u201cOh congregaci\u00f3n, \u00bfpronunci\u00e1is en verdad justicia? \u00bfJuzg\u00e1is rectamente, hijos de los hombres? Antes en el coraz\u00f3n maquin\u00e1is iniquidades; hac\u00e9is pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.\u201d<\/p>\n<p>Salmo 38:4<\/p>\n<p>\u201cporque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza; como carga pesada se han agravado sobre m\u00ed.\u201d<\/p>\n<p>\u00c9xodo 34:6-7<\/p>\n<p>\u201cY pasando Jehov\u00e1 por delante de \u00e9l, proclam\u00f3: \u00a1Jehov\u00e1! \u00a1Jehov\u00e1! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebeli\u00f3n y el pecado, y que de ning\u00fan modo tendr\u00e1 por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>La Palabra de Dios hace una clara distinci\u00f3n entre iniquidad, rebeli\u00f3n y pecado; realmente son tres conceptos diferentes, pero lo que Dios visita es la iniquidad. La iglesia ha tratado estos tres conceptos indistintamente.<\/p>\n<p>Por alguna raz\u00f3n el enemigo ha colocado un velo sobre nuestros ojos para que no entendamos el concepto tan importante de que tambi\u00e9n por nuestras iniquidades necesitamos venir a la cruz del Calvario, como lo hicimos para recibir perd\u00f3n de los pecados.<\/p>\n<p>Cuando venimos a Cristo para recibirle, vamos a la cruz para tomar de la provisi\u00f3n de Su gracia dada a nosotros hace dos mil a\u00f1os, para borrar no s\u00f3lo los pecados, sino tambi\u00e9n las iniquidades y las rebeliones.<\/p>\n<p>Necesitamos tomar el paquete completo, incluirlo, declararlo.<\/p>\n<p>Es la iniquidad la que viene a causar divisi\u00f3n entre nuestro esp\u00edritu y el de Dios; pero sabemos que el que a trav\u00e9s del sacrifico de Cristo se une a Dios, se vuelve un esp\u00edritu con \u00c9l.<\/p>\n<p>1 Corintios 6:17<\/p>\n<p>\u201cPero el que se une al Se\u00f1or, un esp\u00edritu es con \u00e9l.\u201d<\/p>\n<p>De igual manera, cuando la iniquidad de nuestro coraz\u00f3n se interpone entre Dios y nosotros, dejamos de ser uno con \u00c9l; entonces es que nos vamos en pos de nuestro propio coraz\u00f3n, nuestros vanos deseos, es entonces que nuestro interior maquina maldad y la iniquidad engendra algo que se da a luz con el nombre de pecado. Si no pedimos ser limpiados de la iniquidad, siempre tendremos dentro de nosotros una fuente de mal.<\/p>\n<p>Eclesiast\u00e9s 8:11<\/p>\n<p>\u201cPor cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el coraz\u00f3n de los hijos de los hombres est\u00e1 en ellos dispuesto para hacer el mal.\u201d<\/p>\n<p>Isa\u00edas 59:1-4<\/p>\n<p>\u201cHe aqu\u00ed que no se ha acortado la mano de Jehov\u00e1 para salvar, ni se ha agravado su o\u00eddo para o\u00edr; pero vuestras iniquidades han hecho divisi\u00f3n entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no o\u00edr. Porque vuestras manos est\u00e1n contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua. No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad; conf\u00edan en vanidad, y hablan vanidades; conciben maldades, y dan a luz iniquidad.\u201d<\/p>\n<p>La iniquidad a su vez es transmitida en los genes de padre a hijo, a nieto, a bisnieto.<\/p>\n<p>En el Antiguo Pacto Dios hab\u00eda ordenado una ceremonia especial para expiar la iniquidad, as\u00ed como el pecado y la rebeli\u00f3n; entre los rituales que se llevaban a cabo en el Tabern\u00e1culo de Mois\u00e9s. Recordemos que Dios siempre ha tratado las tres \u00e1reas o fuentes: la iniquidad, el pecado y la rebeli\u00f3n.<\/p>\n<p>Lev\u00edtico 16:21-23<\/p>\n<p>\u201cY pondr\u00e1 Aar\u00f3n sus dos manos sobre la cabeza del macho cabr\u00edo vivo, y confesar\u00e1 sobre \u00e9l todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados, poni\u00e9ndolos as\u00ed sobre la cabeza del macho cabr\u00edo, y los enviar\u00e1 al desierto por mano de un hombre destinado para esto.\u201d<\/p>\n<p>La iniquidad de nuestros antepasados tiene efecto y peso sobre nosotros, es como si fu\u00e9ramos amontonando iniquidad sobre iniquidad y a su vez a\u00f1adiendo la propia, a causa de nuestras acciones. De esta forma vamos acumulando m\u00e1s y m\u00e1s asideros del enemigo, tanto para nosotros mismos como para nuestros hijos.<\/p>\n<p>Isa\u00edas 65:6-7<\/p>\n<p>\u201cHe aqu\u00ed que escrito est\u00e1 delante de m\u00ed; no callar\u00e9, sino que recompensar\u00e9, y dar\u00e9 el pago en su seno por vuestras iniquidades, dice Jehov\u00e1, y por las iniquidades de vuestros padres juntamente.\u201d<\/p>\n<p>Salmos 79:8<\/p>\n<p>\u201cNo recuerdes contra nosotros las iniquidades de nuestros antepasados; vengan pronto tus misericordias a encontrarnos, porque estamos muy abatidos.\u201d<\/p>\n<p>Cada vez que nosotros sembramos iniquidad, vamos a cosecharla tambi\u00e9n:<\/p>\n<p>Proverbios 22:8<\/p>\n<p>\u201cEl que sembrare iniquidad, iniquidad segar\u00e1, y la vara de su insolencia se quebrar\u00e1.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esto es real y delicado, no s\u00f3lo en nuestra vida personal, sino como l\u00edderes cristianos, pues la iniquidad sembrada como pastores, vamos a cosecharla en las ovejas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me impresiona ver el caso del sacerdote El\u00ed, el cual no estorb\u00f3 a sus hijos y fue juzgado por Dios, no por el pecado en s\u00ed, sino por su iniquidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1 Samuel 3:12-14<\/p>\n<p>\u201cAquel d\u00eda yo cumplir\u00e9 contra El\u00ed todas las cosas que he dicho contra su casa, desde el principio hasta el fin. Y le mostrar\u00e9 que yo juzgar\u00e9 su casa para siempre, por la iniquidad que \u00e9l sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y \u00e9l no los ha estorbado. Por tanto, yo he jurado a la casa de El\u00ed que la iniquidad de la casa de El\u00ed no ser\u00e1 expiada jam\u00e1s, ni con sacrificios ni con ofrendas.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando veo a El\u00ed no puedo separarlo del ministerio y liderazgo de la iglesia de hoy, donde sus hijos representan nuestros hijos espirituales, nuestras ovejas. Si no les estorbamos a ellos su pecado, nosotros seremos juzgados por nuestra iniquidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como atalayas de Dios hemos sido puestos para estorbar a nuestros hijos espirituales en relaci\u00f3n a sus actitudes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchas veces como l\u00edderes espirituales somos envueltos sentimentalmente, lo cual obstruye nuestro discernimiento y bloquea nuestra libertad para corregir y disciplinar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras haya iniquidad y perversi\u00f3n en nosotros, el ocultismo, la adivinaci\u00f3n y brujer\u00eda tienen efecto contra nosotros. No basta confesar nuestros pecados, no basta intentar cerrar puertas abiertas, necesitamos ser limpiados de iniquidad propia o heredada, veamos:<\/p>\n<p>N\u00fameros 23:20-23<\/p>\n<p>\u201cHe aqu\u00ed, he recibido orden de bendecir; El dio bendici\u00f3n, y no podr\u00e9 revocarla. No ha notado iniquidad en Jacob, ni ha visto perversidad en Israel. Jehov\u00e1 su Dios est\u00e1 con \u00e9l, y j\u00fabilo de rey en \u00e9l. Dios los ha sacado de Egipto; tiene fuerzas como de b\u00fafalo. Porque contra Jacob no hay ag\u00fcero, ni adivinaci\u00f3n contra Israel.\u201d<\/p>\n<p>El d\u00eda que no encuentre Dios iniquidad en nosotros, ese d\u00eda estaremos inmunes contra la brujer\u00eda, la adivinaci\u00f3n, la falsa profec\u00eda y el ocultismo; ese d\u00eda nuestra casa espiritual ser\u00e1 restaurada y nosotros y los muros de nuestra congregaci\u00f3n ser\u00e1n reedificados. Es decir, que mientras la iniquidad est\u00e1 en nosotros, nuestro cuerpo es vulnerable a efectos y ataques de las tinieblas, aunque nuestro esp\u00edritu no puede ser afectado.<\/p>\n<p>Ezequiel 36:31-33<\/p>\n<p>\u201cY os acordar\u00e9is de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueran buenas; y os avergonzar\u00e9is de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones. No lo hago por vosotros, dice Jehov\u00e1, sabedlo bien; avergonzaos y cubr\u00edos de confusi\u00f3n por vuestras iniquidades, casa de Israel. As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1 el Se\u00f1or: El d\u00eda que os limpie de todas vuestras iniquidades, har\u00e9 tambi\u00e9n que sean habitadas las ciudades, y las ruinas ser\u00e1n reedificadas.\u201d<\/p>\n<p>Es interesante ver b\u00edblicamente que tambi\u00e9n las iniquidades necesitan ser perdonadas por Dios, al igual que los pecados.<\/p>\n<p>\u25aa\ufe0e\u300bSi el pecado es borrado pero queda la iniquidad, queda la capacidad de producir pecados.<\/p>\n<p>Recordemos que la iniquidad es la naturaleza ca\u00edda en nosotros, la cual nos inclina a hacer lo malo, y que una vez ejecutada, le llamamos \u201cpecado.\u201d El Se\u00f1or Jesucristo muri\u00f3 por nuestras iniquidades.<\/p>\n<p>Isa\u00edas 53:10-12<\/p>\n<p>\u201cCon todo esto, Jehov\u00e1 quiso quebrantarlo, sujet\u00e1ndole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiaci\u00f3n por el pecado, ver\u00e1 linaje, vivir\u00e1 por largos d\u00edas, y la voluntad de Jehov\u00e1 ser\u00e1 en su mano prosperada. Ver\u00e1 el fruto de la aflicci\u00f3n de su alma, y quedar\u00e1 satisfecho; por su conocimiento justificar\u00e1 mi siervo justo a muchos, y llevar\u00e1 las iniquidades de ellos.\u201d<\/p>\n<p>Salmos 103:3<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias.\u201d<\/p>\n<p>Hemos de venir a Jes\u00fas con un coraz\u00f3n humilde, suplic\u00e1ndole que perdone nuestras iniquidades personales y las de nuestros antepasados, pedir a Dios Su misericordia para que seamos establecidos en Su verdad y Su justicia; pero al mismo tiempo con la convicci\u00f3n de que somos Sus hijos y que tenemos derecho a todo lo que \u00c9l conquist\u00f3 para nosotros en la cruz, por el derramamiento de Su sangre preciosa.<\/p>\n<p>Salmos 103:9-10<\/p>\n<p>\u201cNo contender\u00e1 para siempre, ni para siempre guardar\u00e1 el enojo. No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.\u201d<\/p>\n<p>En verdad nuestro Dios ha sido misericordioso.<\/p>\n<p>Miqueas 7:19<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l volver\u00e1 a tener misericordia de nosotros; sepultar\u00e1 nuestras iniquidades, y echar\u00e1 en lo profundo del mar nuestros pecados\u201d.<\/p>\n<p>Hebreos 8:12<\/p>\n<p>\u201cPorque ser\u00e9 propicio a sus injusticias, y nunca m\u00e1s me acordar\u00e9 de sus pecados y de sus iniquidades.\u201d<\/p>\n<p>Romanos 4:7<\/p>\n<p>\u201cBienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos.\u201d<\/p>\n<p>Necesitamos pedir al Se\u00f1or que nos ayude y ordene nuestro caminar y nuestros pasos con Su Palabra, para no andar en iniquidad.<\/p>\n<p>Salmos 119:2-3<\/p>\n<p>\u201cBienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el coraz\u00f3n le buscan; pues no hacen iniquidad los que andan en sus caminos.\u201d<\/p>\n<p>Salmos 119:133<\/p>\n<p>\u201cOrdena mis pasos con tu palabra, y ninguna iniquidad se ense\u00f1oree de m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol Pablo en sus ep\u00edstolas nos habla claramente de ya no ser esclavos del pecado, que este ya no se ense\u00f1oree de nosotros, esa es la victoria, eso es vivir en gracia, pero es necesario que el Dios de Santidad nos limpie, de toda la iniquidad que fue escrita en nosotros desde el vientre de nuestra madre, y que ordene nuestra vida con Su Palabra de Verdad.<\/p>\n<p>Romanos 6:19<\/p>\n<p>\u201cHablo como humano, por vuestra humana debilidad; que as\u00ed como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, as\u00ed ahora para santificaci\u00f3n presentad vuestros miembros para servir a la justicia.\u201d<\/p>\n<p>Hemos de entregar todo nuestro ser, a\u00fan nuestros miembros para que ya no sean instrumentos de iniquidad, sino de bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>LIBERACI\u00d3N DE INIQUIDADES<\/p>\n<p>Isa\u00edas 1:15-17<\/p>\n<p>\u201cCuando extend\u00e1is vuestras manos, yo esconder\u00e9 de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliqu\u00e9is la oraci\u00f3n, yo no oir\u00e9; llenas est\u00e1n de sangre vuestras manos. Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al hu\u00e9rfano, amparad a la viuda.\u201d<\/p>\n<p>Para ser libres de la iniquidad el Se\u00f1or nos env\u00eda a:<\/p>\n<p>1- Lavarnos y limpiarnos<\/p>\n<p>2- Quitar la iniquidad de las obras<\/p>\n<p>3- Dejar de hacer lo malo<\/p>\n<p>4- Aprender a hacer el bien<\/p>\n<p>5- Buscar el juicio<\/p>\n<p>6- Restituir al agraviado<\/p>\n<p>7- Hacer justicia al hu\u00e9rfano<\/p>\n<p>8- Amparar a la viuda<\/p>\n<p>La Biblia nos habla de \u201cTrono de Iniquidades.\u201d<\/p>\n<p>Salmos 94:20<\/p>\n<p>\u201c\u00bfSe juntar\u00e1 contigo el trono de iniquidades que hace agravio bajo forma de ley?\u201d<\/p>\n<p>Pero entendemos que hay un Rey de Gloria que est\u00e1 sentado en el supremo trono, para juzgar toda iniquidad y toda injusticia.<\/p>\n<p>Debemos anhelar este enfrentamiento, este juicio justo de Dios, para que el Rey de Gloria sea entronado en nuestro coraz\u00f3n, en nuestra iglesia, en nuestra ciudad.<\/p>\n<p>Esto es verdadera liberaci\u00f3n, este es el fruto de justicia.<\/p>\n<p>INIQUIDAD Y PECADO vs UNCI\u00d3N<\/p>\n<p>La iniquidad y el pecado en nuestra vida traen consigo efectos en el alma, tales como depresi\u00f3n, opresi\u00f3n, olvidos, insomnio, trastornos nerviosos y dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es afectado nuestro cuerpo f\u00edsico con enfermedad; entre las enfermedades m\u00e1s claramente identificables como consecuencia del pecado y la iniquidad podemos enunciar: Artritis, alergias, migra\u00f1a, gastritis, asma. Hay una relaci\u00f3n directa entre la iniquidad en una persona y malestar en sus huesos.<\/p>\n<p>Salmo 31:10<\/p>\n<p>\u201cSe agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.\u201d<\/p>\n<p>Misteriosamente la unci\u00f3n es depositada en los huesos de las personas; podemos ver diversas Escrituras que nos arrojan luz al respecto.<\/p>\n<p>2 Reyes 13:21<\/p>\n<p>\u201cY aconteci\u00f3 que al sepultar unos a un hombre, s\u00fabitamente vieron una banda armada, y arrojaron el cad\u00e1ver en el sepulcro de Eliseo; y cuando lleg\u00f3 a tocar el muerto los huesos de Eliseo, revivi\u00f3, y se levant\u00f3 sobre sus pies.\u201d<\/p>\n<p>Salmos 34:20<\/p>\n<p>\u201cEl guarda todos sus huesos; ni uno de ellos ser\u00e1 quebrantado.\u201d<\/p>\n<p>Juan 19:36<\/p>\n<p>\u201cPorque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No ser\u00e1 quebrado hueso suyo.\u201d<\/p>\n<p>Pareciera que Jos\u00e9, el hijo de Jacob hubiera recibido revelaci\u00f3n en relaci\u00f3n a la unci\u00f3n que reside en los huesos de un hijo de Dios, aun despu\u00e9s de muerto.<\/p>\n<p>Hebreos 11:22<\/p>\n<p>\u201cPor la fe Jos\u00e9, al morir, mencion\u00f3 la salida de los hijos de Israel, y dio mandamiento acerca de sus huesos.\u201d<\/p>\n<p>Asimismo la iniquidad y el pecado hacen que se fugue la unci\u00f3n y los huesos pierdan vida, es por ello que el pecado produce en nosotros muerte espiritual y hasta f\u00edsica.<\/p>\n<p>David dec\u00eda que mientras \u00e9l hab\u00eda callado su pecado, sus huesos hab\u00edan envejecido.<\/p>\n<p>Mantener oculto en nosotros el pecado, la iniquidad, la maldad, es como si tuvi\u00e9ramos un c\u00e1ncer no detectado; este avanza, nos corroe, nos va quitando vida, se disemina por el cuerpo. Cuando el tumor o el foco es identificado, este es extirpado, es eliminado y es parada la contaminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Salmos 32:3<\/p>\n<p>\u201cMientras call\u00e9, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el d\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>La confesi\u00f3n es parte esencial de la liberaci\u00f3n que a su vez trae sanidad; cuando confesamos, Dios nos restaura y restituye la vida espiritual, sanando tambi\u00e9n nuestros huesos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas dijo a trav\u00e9s del ap\u00f3stol Santiago, que cuando alguien estuviera enfermo, se buscara a los ancianos de la iglesia para que lo ungieran con aceite y que si hubiera pecado, este fuera perdonado.<\/p>\n<p>Jes\u00fas dej\u00f3 autoridad a sus disc\u00edpulos para retener o remitir los pecados que les fueren confesados.<\/p>\n<p>Santiago 5:14-16<\/p>\n<p>\u201c\u00bfEst\u00e1 alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por \u00e9l, ungi\u00e9ndole con aceite en el nombre del Se\u00f1or. Y la oraci\u00f3n de fe salvar\u00e1 al enfermo, y el Se\u00f1or lo levantar\u00e1; y si hubiere cometido pecados, le ser\u00e1n perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que se\u00e1is sanados. La oraci\u00f3n eficaz del justo puede mucho.\u201d<\/p>\n<p>Juan 20:23<\/p>\n<p>\u201cA quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.\u201d<\/p>\n<p>Una vez que el pecado es confesado, la iniquidad es expuesta a la luz y ya el diablo no puede operar, porque \u00e9l s\u00f3lo opera en tinieblas.<\/p>\n<p>Cuando vuelve la luz, es devuelta la vida y la salud a los huesos, viene el vigor y la fortaleza.<\/p>\n<p>Los huesos son esenciales para sostener al cuerpo, adem\u00e1s dentro de ellos se elaboran las c\u00e9lulas rojas de la sangre.<\/p>\n<p>La Escritura dice que en la sangre est\u00e1 la vida; cuando los huesos se envejecen ya no se producen c\u00e9lulas vivas, viene la anemia. De igual forma esto ocurre en lo espiritual.<\/p>\n<p>Isa\u00edas 58:11<\/p>\n<p>\u201cJehov\u00e1 te pastorear\u00e1 siempre, y en las sequ\u00edas saciar\u00e1 tu alma, y dar\u00e1 vigor a tus huesos; y ser\u00e1s como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.\u201d<\/p>\n<p>La Biblia nos ilustra acerca del poder que tiene la Palabra Prof\u00e9tica para producir vida en los huesos.<\/p>\n<p>Ezequiel 37:11-14<\/p>\n<p>\u201cMe dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aqu\u00ed, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereci\u00f3 nuestra esperanza, y somos del todo destruidos. Por tanto, profetiza, y diles: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1 el Se\u00f1or: He aqu\u00ed yo abro vuestros sepulcros, pueblo m\u00edo, y os har\u00e9 subir de vuestras sepulturas, y os traer\u00e9 a la tierra de Israel. Y sabr\u00e9is que yo soy Jehov\u00e1, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo m\u00edo. Y pondr\u00e9 mi Esp\u00edritu en vosotros, y vivir\u00e9is, y os har\u00e9 reposar sobre vuestra tierra; y sabr\u00e9is que yo Jehov\u00e1 habl\u00e9, y lo hice, dice Jehov\u00e1.\u201d<\/p>\n<p>Ahora bien, volviendo al tema de la Iniquidad, el Se\u00f1or nos dice a trav\u00e9s del Profeta Oseas:<\/p>\n<p>Oseas 14:2<\/p>\n<p>\u201cLlevad con vosotros palabras de s\u00faplica, y volved a Jehov\u00e1, y decidle: Quita toda iniquidad, y acepta el bien, y te ofreceremos la ofrenda de nuestros labios.\u201d<\/p>\n<p>La Palabra de Dios nos dice que esa iniquidad, que es la misma naturaleza ca\u00edda del hombre, ser\u00e1 eliminada finalmente con \u201cel esp\u00edritu de Su boca y el resplandor de Su venida\u201d.<\/p>\n<p>2 Tesalonicenses 2:7-10<\/p>\n<p>\u201cPorque ya est\u00e1 en acci\u00f3n el misterio de la iniquidad; s\u00f3lo que hay quien al presente lo detiene, hasta que \u00e9l a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestar\u00e1 aquel inicuo, a quien el Se\u00f1or matar\u00e1 con el esp\u00edritu de su boca, y destruir\u00e1 con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satan\u00e1s, con gran poder y se\u00f1ales y prodigios mentirosos, y con todo enga\u00f1o de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.\u201d<\/p>\n<p>Sabemos que ya Cristo crucific\u00f3 nuestras iniquidades en la cruz, pero hemos de traer por gracia, Su Palabra y Su naturaleza a todo nuestro ser, hasta eliminar la iniquidad de nuestra alma.<\/p>\n<p>Cuando hablamos del \u201cResplandor de Su Venida\u201d, no hablamos de la segunda venida de Cristo, sino de Su venida de nuestro esp\u00edritu a nuestra alma, llenando cada rinc\u00f3n de nuestro ser, inund\u00e1ndolo del temor de Jehov\u00e1 y venciendo la naturaleza pecaminosa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>HERENCIA ESPIRITUAL MALIGNA<\/p>\n<p>Aunque la iniquidad es la fuente de todo pecado, me atrevo a considerar que \u201cLa Iniquidad\u201d es parte de nuestra herencia espiritual, a trav\u00e9s de la cual el enemigo atrapa a los hombres.<\/p>\n<p>Cuando la iniquidad personal se suma a la iniquidad y los pecados de cada uno de nuestros antepasados, se forman columnas de iniquidad, que van dando como fruto, m\u00e1s y m\u00e1s pecados.<\/p>\n<p>Este tema ha tra\u00eddo mucha revelaci\u00f3n y es de suma importancia para la liberaci\u00f3n personal y congregacional.<\/p>\n<p>Ac\u00e1 pues vamos a tocar el importante tema de las maldiciones generacionales, as\u00ed como el de ataduras impuestas por esp\u00edritus familiares, todo ello como parte de la herencia espiritual maligna.<\/p>\n<p>Hablaremos de esto en la Segunda parte de esta ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>Atte. Ap\u00f3stol Jos\u00e9 Luis Garc\u00eda a los pies de Cristo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"&nbsp; LIBRES DE INIQUIDAD 1\u00b0 Parte Comenzaremos diciendo que no existe iniquidad en Dios. 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